Desde el principio
Se cuenta que aprendí a leer antes que a hablar.
Incluso antes de tener que compaginarlo con el colegio, todo mi tiempo libre se dedicaba a leer comics y dibujar en todas las superficies posibles: papel, cartón, paredes, manteles...
Recuerdo con especial cariño a Mortadelo y Filemón, Superlópez, Tintín, Mafalda y Astérix